Qué es el autocontrol

El autocontrol ambiental es el conjunto de mediciones y registros que una empresa debe realizar sobre sus propias emisiones o descargas, y reportar periódicamente a la autoridad. A diferencia de una fiscalización, que es realizada por inspectores de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), el autocontrol es responsabilidad de la propia empresa.

Para una instalación industrial con descarga de RILES, el autocontrol habitualmente implica muestreos periódicos del efluente en el punto de descarga, análisis de laboratorio acreditado para los parámetros definidos en la resolución ambiental, y reporte de los resultados a la plataforma del SNIFA dentro de los plazos establecidos.

La frecuencia de los muestreos depende de lo que establezca la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) de cada instalación. Puede ser mensual, trimestral o semestral, y en algunos casos puede variar por parámetro (algunos con mayor frecuencia que otros).

Qué es el SNIFA

El Sistema Nacional de Información de Fiscalización Ambiental (SNIFA) es la plataforma digital de la Superintendencia del Medio Ambiente donde las empresas deben reportar sus datos de autocontrol. Los datos quedan registrados, son accesibles para la SMA y pueden ser consultados en caso de inspección.

El SNIFA también permite a la SMA hacer seguimiento de tendencias y detectar irregularidades: si una instalación reporta valores que sistemáticamente se acercan al límite sin superarlo, o si hay interrupciones en los reportes, eso puede generar alerta.

Por qué importa hacerlo bien, no solo a tiempo

Reportar en plazo con resultados incorrectos (por metodología inadecuada, laboratorio no acreditado, o muestreo mal realizado) puede ser equivalente a no reportar. La SMA puede cuestionar la validez de un resultado si el protocolo de muestreo no cumple los estándares exigidos.

Además, un autocontrol bien llevado tiene valor estratégico: los datos históricos son la principal defensa documental de una empresa en caso de fiscalización. Una empresa que puede demostrar cumplimiento consistente tiene una posición muy diferente a una que no tiene registros claros.

Los errores más frecuentes en el autocontrol son: muestrear en el punto incorrecto, no respetar los tiempos máximos de preservación de la muestra antes del análisis, usar laboratorios no acreditados para los parámetros requeridos, y reportar fuera de plazo.

Qué hacer si un resultado sale fuera de rango

El primer paso es verificar si el resultado es real o si hay un error en el proceso de muestreo o análisis. Si hay duda fundada, puede solicitarse un contraanálisis dentro de los plazos establecidos.

Si el resultado es válido y está fuera de norma, la empresa debe reportarlo al SNIFA (los resultados de autocontrol se reportan independientemente de si cumplen o no) e iniciar acciones correctivas. La SMA puede exigir un plan de cumplimiento con plazos y medidas concretas.

Es importante no intentar ocultar o retrasar el reporte de un resultado fuera de norma. La SMA tiene acceso a los datos del laboratorio acreditado de forma independiente, y una discrepancia entre lo que el laboratorio entregó y lo que se reportó al SNIFA agrava significativamente la situación.

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