Definición básica

La bioaumentación es la introducción de microorganismos vivos seleccionados en un sistema (suelo, agua, red de alcantarillado) con el fin de aumentar la capacidad de ese sistema para degradar compuestos orgánicos. En otras palabras, es reforzar la actividad biológica natural con bacterias especializadas que ya saben hacer una tarea específica muy bien.

El término se usa en tres grandes contextos: tratamiento de aguas residuales (plantas de tratamiento, trampas de grasa, redes de alcantarillado), remediación de suelos contaminados (derrames de hidrocarburos, residuos orgánicos), y sistemas sanitarios domiciliarios (fosas sépticas, pozos absorbentes).

Cómo se diferencia de la biodegradación natural

La biodegradación natural ocurre siempre que hay materia orgánica y microorganismos presentes. Las bacterias que ya están en el sistema degradan lo que pueden, al ritmo que pueden. El problema es que el sistema puede estar saturado (más carga orgánica que capacidad bacteriana), o puede que las bacterias presentes no sean las más eficientes para los compuestos específicos que hay que degradar.

La bioaumentación no reemplaza la microbiología nativa: la complementa. Se introducen cepas seleccionadas que tienen alta eficiencia para tareas específicas (degradar grasas, eliminar olores, reducir DBO5, degradar hidrocarburos). Estas cepas trabajan junto a la microbiología existente y, si las condiciones son adecuadas, colonizan el sistema y mantienen su actividad en el tiempo.

Qué son los productos de bioaumentación

Los productos de bioaumentación son formulaciones que contienen bacterias vivas en estado latente (liofilizadas, encapsuladas o en suspensión), junto con nutrientes y cofactores que apoyan su activación y establecimiento. La calidad de un producto de bioaumentación depende principalmente de la concentración de UFC (unidades formadoras de colonias) por dosis, la selección de cepas para la tarea específica, la viabilidad al momento de la aplicación y la estabilidad durante el almacenamiento.

Biodyne® 301 es un ejemplo de producto de bioaumentación: una formulación con cepas seleccionadas para sistemas de tratamiento de aguas grises y negras, con alta concentración bacteriana y respaldo de estudios de eficacia.

En qué casos tiene sentido usarla

La bioaumentación tiene más sentido cuando el sistema enfrenta una carga orgánica que supera la capacidad de la microbiología nativa, cuando hay un contaminante específico que requiere cepas especializadas, cuando se quiere reducir la frecuencia de intervenciones físicas (vaciado de fosas, destaponamiento de trampas de grasa) o cuando hay un objetivo de cumplimiento normativo que no se está alcanzando con los medios actuales.

No es una solución universal: en sistemas mal diseñados, con problemas estructurales graves o con condiciones que impiden la actividad bacteriana (temperatura muy baja, pH fuera de rango, presencia de biocidas), la bioaumentación no puede compensar el problema de fondo.

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